El papa Francisco expresó el domingo su apoyo a los obispos y ciudadanos mexicanos que se oponen al proyecto del gobierno de legalizar el matrimonio entre personas del mismo sexo.
El sábado, decenas de miles de personas marcharon en la capital mexicana en protesta contra la propuesta del presidente Enrique Peña Nieto.
Vestidas de blanco, las personas marcharon con pancartas contra el matrimonio entre personas del mismo sexo y por el derecho de los padres a controlar la educación sexual en las escuelas.
El pontífice visitó el país latinoamericano de abrumadora mayoría católica en febrero. En su bendición dominical, Francisco dijo que se sumaba a la protesta «a favor de la familia y la vida, que en estos tiempos requieren atención pastoral y cultural especial alrededor del mundo».
