Seddique Mateen, padre de Omar Mateen, responsable de 49 muertes durante la madrugada del domingo en un bar gay de Orlando, pidió disculpas públicamente por lo realizado por su hijo.
“Condeno lo que él hizo, ojalá hubiera sabido lo que él estaba haciendo, si lo hubiera agarrado lo arrestaba yo mismo. Lo único que quiero decir es que esa gente que sus seres queridos fallecieron es mi familia, me disculpo por lo que hizo mi hijo, estoy tan triste y tan enojado como ustedes”.
Aseguró estar en contra de cualquier delito o crimen “espero por Dios que todos se puedan recuperar rápidamente y me disculpo por lo que hizo mi hijo. Todos en mi familia estamos totalmente conmocionados por lo que hizo él, no lo podemos creer y quiero enviar este mensaje, no permito que nadie haga ningún tipo de delito o crimen”.
“Como ciudadano de los Estados Unidos estoy en contra del terrorismo, contra la injusticia, contra lo que cualquiera pueda hacer contra Estados Unidos, contra mi patria”.
Omar Mateen, responsable de la masacre
El sospechoso, Omar Mateen, entró al recinto armado con un fusil AR-15 y disparó sin descanso— 20 rondas, 40, 50 y luego más, según las autoridades. En un espacio tan reducido, las balas difícilmente erraban. Disparó a la policía. Tomó rehenes.
Cuando cesaron los disparos en el Pulse Orlando, 50 personas habían perdido la vida y docenas más presentaban heridas graves en el peor tiroteo masivo en la historia reciente de Estados Unidos. Mateen, quien según las autoridades había jurado lealtad al grupo extremista Estado Islámico en una llamada al teléfono de emergencias 911 antes del ataque, falleció en un intercambio de disparos con miembros de los equipos especiales SWAT.
«Siempre he sentido que este era un lugar seguro para mi familia, mis hijos. Y ahora, no sé», dijo Marlon Massey, que vive enfrente del club.
El presidente Barack Obama describió la matanza como un «acto de terrorismo» y un «acto de odio» dirigido contra un lugar de «solidaridad» y de fortalecimiento de los derechos de la comunidad lésbico gay. Obama exhortó a los estadounidenses a que decidan si este es el tipo de «país que queremos ser».