BEIRUT, 1 Ene 2017 (AFP) – El Consejo de Seguridad de la ONU respaldó este sábado una iniciativa ruso-turca para lograr la paz tras casi seis años de conflicto en Siria, que vivía el segundo día de calma en el frente a pesar de algunas viol
BEIRUT, 1 Ene 2017 (AFP) – El Consejo de Seguridad de la ONU respaldó este sábado una iniciativa ruso-turca para lograr la paz tras casi seis años de conflicto en Siria, que vivía el segundo día de calma en el frente a pesar de algunas violaciones al alto el fuego.
El Consejo avaló de esta forma que en enero se lleve a cabo una ronda de negociaciones en la capital de Kazajistán, Astana, bajo la égida de Rusia e Irán –leales al gobierno sirio– y Turquía –que está del lado de los rebeldes–.
Moscú y Ankara destacaron que estas conversaciones no sustituyen las que impulsa la ONU y que deben retomarse el 8 de febrero en Ginebra, sino que las complementa.
El texto de compromiso de Naciones Unidas «acoge con satisfacción y apoya los esfuerzos de Rusia y Turquía para poner fin a la violencia en Siria e iniciar un proceso político» para solucionar el conflicto.
Además, reclama el «acceso humanitario rápido, seguro y sin obstáculos» para asistir a la población civil.
El Consejo destacó la necesidad de aplicar «todas las resoluciones pertinentes de la ONU» sobre Siria.
Rusia y Turquía forjaron la actual tregua que vive Siria y contribuyeron diplomáticamente a evacuar la zona rebelde de Alepo, la segunda ciudad del país cuyo control retomaron hace unas semanas las fuerzas leales al presidente Bashar al Asad.
Estados Unidos apuntó que el cese al fuego es «positivo», mientra que Rusia reconoció estar esperando a que el gobierno de Donald Trump apoye sus iniciativas cuando asuma el poder el 20 de enero.
El embajador ruso ante la ONU, Vitali Churchin, dijo antes de la votación que confía en que el Consejo de Seguridad apoyara unánimamente las conversaciones en Kazajistán.
El Ministerio Relaciones Exteriores francés señaló que desea que la tregua sea «totalmente respetada» y subrayó que «la adopción unánime de la resolución 2336 (impulsada por Rusia y Turquía) refleja la importancia que tiene el alto el fuego para la comunidad internacional». Prosigue la calma El alto el fuego, del que están excluidos los grupos yihadistas Estado Islámico (EI) y Fateh al Sham, debería ser el preludio de las negociaciones de paz en Kazajistán.
Por segundo día consecutivo, «la calma reina en la mayoría de las regiones sirias» en aplicación de una tregua, la primera desde septiembre, que entró en vigor el jueves a medianoche, informó el director del OSDH, Rami Abdel Rahman.
Dos menores fallecieron en un bombardeo de las fuerzas leales a Asad contra rebeldes cerca de Alepo, aseguró el OSDH.
Por otro lado, «se producen algunos enfrentamientos y bombardeos de artillería del régimen en la región de Wadi Barada cerca de Damasco y en la ciudad de Deraa (sur)», precisó a la AFP el responsable.
Wadi Barada es una de las principales zonas de suministro de agua potable para los cuatro millones de habitantes de la capital siria y sus alrededores. El gobierno acusa a los rebeldes de haber «contaminado con gasóleo» el agua que llega a Damasco.
Aprovechando el cese de las hostilidades, los niños pudieron retomar el camino hacia la escuela en la provincia de Idlib, controlada por Fateh al Sham (ex Frente Al Nosra, rama de Al Qaida en Siria), un grupo considerado «terrorista» por Washington y Moscú. Alianza complicada
Como en las anteriores treguas, que fracasaron a los pocos días, la alianza de los insurgentes con Fateh al Sham complica la aplicación del alto el fuego.
Muy debilitados, estos grupos rebeldes no pueden distanciarse de la formación extremista, que cuenta con mejor equipamiento y tiene un papel militar clave en la batalla contra el régimen. En las regiones bajo su control, los rebeldes son sus aliados.
«No se tiene que excluir a ningún grupo en (la provincia) Idlib, sino la tregua fracasará», afirmó Mohamad, de 28 años, que espera que se resuelva este conflicto.
El EI, en cambio, actúa solo en las regiones que controla, en el norte sirio, y sigue siendo el objetivo de los bombardeos rusos, estadounidenses, turcos y sirios.
Según el Pentágono, su jefe, Abu Bakr al Bagdadi, sigue vivo, a pesar de los esfuerzos de la coalición internacional liderada por Estados Unidos para eliminarlo.