La misión de la ONU en Colombia destruyó 750 escondites con armamento de las Farc, con lo que dio por finalizada este viernes su tarea en el desarme de la que fuera la mayor guerrilla de América.
Los observadores desplegados por la ONU como parte del acuerdo de paz con el ahora partido político, desmantelaron las llamadas caletas que tenían los rebeles ocultas en montañas y selvas. La delegación especial de Naciones Unidas informó en un comunicado de que ubicó y destruyó 750 de los 998 escondites que aseguraron tener los guerrilleros.
Durante los trabajos, murió un militar al pisar un artefacto explosivo y otros tres uniformados resultaron heridos, incluido un policía que se enfrentó con un grupo armado no identificado.
Con la ayuda de los rebeldes, el gobierno destruirá las caletas que no alcanzaron a ser inutilizadas por la ONU dentro del plazo de cuatro meses que concluyó este viernes, según la organización. Los observadores encontraron en esos sitios «1.238 armas (…), 488.489 municiones de diferentes calibres de armas ligeras, 26.489 kilos de explosivos diversos (…), 4.277 granadas de mano y de 40 mm», anotaron en un balance preliminar.
