La epidemia de tuberculosis es más grave de lo que se pensaba hasta ahora y afectó el año pasado a 10,4 millones de personas, mientras la investigación para una vacuna u otros tratamientos «carece de fondos suficientes», según un informe de la Organización Mundial de la Salud publicado el jueves.
La cifra supera ampliamente a la del reporte previo de la agencia de Naciones Unidas, que fue de 9,6 millones de infectados en todo el mundo.
Unos 1,8 millones de personas murieron de tuberculosis en 2015, es decir unas 300.000 más que el año anterior, según el informe anual de la OMS.
«El Informe Mundial de la Tuberculosis de la OMS es un llamado de atención para cambiar el status quo en la forma en que la tuberculosis, y sus formas resistentes a los medicamentos, está siendo diagnosticada y tratada», dijo un comunicado de Médicos Sin Fronteras.
