La Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) emplazó este viernes al presidente Daniel Ortega a detener la represión contra manifestantes y permitir el ingreso de la Comisión Interamericana de Derechos humanos (CIDH) para investigar las 49 muertes ocurridas en las protestas, como «premisa ineludible» para iniciar un diálogo.
«Nos parece que sería visto como gesto positivo de su parte (..) permitir en el menor tiempo posible el ingreso de la CIDH para investigar y aclarar las muertes y desapariciones de nicaragüenses» durante las protestas, dijo el presidente de la CEN, el cardenal Leopoldo Brenes, al leer una declaración en rueda de prensa.
Al menos 49 muertos y más de 400 heridos dejan hasta el momento las manifestaciones antigubernamentales que comenzaron el pasado 18 de abril, que el gobierno propone superar con un diálogo mediado por la iglesia católica.
Los estudiantes, que han encabezado las protestas, los empresarios y representantes de la sociedad civil anunciaron este viernes que están listos para acudir a un diálogo, pese a la brutal represión que el gobierno ha ejercido en las últimas horas.
