El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, declarando que está cansado de hablar sobre Donald Trump, instó el lunes a los demócratas a no estar muy confiados sobre sus perspectivas en las elecciones de noviembre, pese a la sólida posición de Hillary Clinton en la carrera por llegar a la Casa Blanca.
Obama, quien se encuentra de vacaciones, se dio un pequeño tiempo para asistir a un evento para recaudar dinero para Clinton, la candidata presidencial demócrata que espera que lo reemplace cuando termine su segundo mandato en enero.
Clinton aventaja a Trump en los sondeos de opinión y la campaña del candidato republicano ha sufrido tras comentarios que realizó denigrando a los padres de un soldado musulmán estadounidense muerto en combate y acusando a Obama de haber fundado al grupo militante Estado Islámico.
Sin embargo, Obama advirtió a su partido que debe mantener el sentido de urgencia hasta la elección del 8 de noviembre. «Si no seguimos asustados hasta el día después de la elección, cometeremos un grave error», aseguró Obama a unos 60 donantes que contribuyeron con 10.000 dólares cada uno.
