Sara Yolima Salazar, una niña de 3 años, falleció este sábado tras haber sido ingresada al hospital Federico Lleras Acosta en el departamento de Ibagué en Colombia al presentar graves heridas que mostraron abuso sexual, amputación del dedo anular, brazo fracturado y desnutrición. El caso ha abierto una nueva discusión sobre la pena de cadena perpetua en el país.
La directora general del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, Cristina Plazas Michelsen, calificó el hecho como un acto infame y atroz. «Hechos tan aberrantes como los que vivió está niña no pueden quedar impunes. Hoy, más que nunca, ratifico mi propuesta de cadena perpetua para los abusadores de niños», dijo, según reseñó el periódico .
De acuerdo a la noticia publicada por el portal, autoridades informaron que Sara «ingresó al centro hospitalario con un trauma craneoencefálico severo, heridas múltiples en pecho y espalda, también amputación de la punta del dedo anular izquierdo, levantamiento de la uña del dedo corazón de su mano derecha, un brazo partido, evidencias de haber sido abusada, al igual que desnutrición avanzada».
La niña estaba al cuidado de una madrina, a quién se le había otorgado su custodia tras un litigio legal con su madre biológica por presentar un cuadro de desnutrición y maltrato. Su representante sería quien la llevó hasta el centro asistencial.
