Al recibir este lunes el Premio Nobel de la Paz, la yazidí Nadia Murad, exesclava del grupo Estado Islámico (EI), urgió a la comunidad internacional a proteger a su pueblo y obrar en favor de la liberación de miles de mujeres y niños que siguen en manos de los yihadistas.
«Si la comunidad internacional desea realmente asistir a las víctimas de este genocidio (…) debe asegurarles una protección internacional», declaró la joven de 25 años en su discurso de agradecimiento, pronunciado en kurdo en el ayuntamiento de Oslo.
Como miles de mujeres yazidíes, Nadia Murad fue secuestrada, violada, torturada por los yihadistas tras la ofensiva del EI contra esta comunidad kurdohablante del norte de Irak, en 2014.
La joven, que consiguió huir de sus captores, lucha hoy por las mujeres y niños, más de 3.000 según ella, que continúan en manos del EI.
