Medios israelíes, citando a un alto funcionario, señalan que el piloto que intentó estrellar un avión de Flydubai habría planeado un ataque similar al del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos. El hecho ocurrió este miércoles 30 de septiembre en el vuelo FZ1073, que cubría la ruta entre Dubái y Tel Aviv.
La sospecha de un ataque deliberado
La fuente, que participó en las conversaciones y evaluaciones de la situación, afirmó que durante el vuelo uno de los pilotos apuñaló al otro. También indicó que Israel investiga la sospecha de que el objetivo era tomar el control del Boeing 737 MAX 8 y provocar un accidente o secuestrarlo.
Según esa versión, el escenario temido era un atentado al estilo del 11 de septiembre: apoderarse del avión y estrellarlo, o intentar secuestrarlo mientras transportaba pasajeros israelíes. “Se evitó una catástrofe”, afirmó el funcionario citado por los medios israelíes.
El descenso en picado y la respuesta de la tripulación
Otros reportes indicaron que uno de los pilotos habría intentado suicidarse y estrellar el avión. Los datos de los sistemas de seguimiento del Boeing 737 MAX 8 mostraron un descenso repentino y vertical durante la fase de crucero, a unos 35.000 pies de altitud.
La información preliminar añade que el segundo piloto se abalanzó sobre su compañero y se produjo una lucha física por el control de la palanca de mando y los timones. Durante ese forcejeo se transmitieron las señales de socorro 7700 y 7500, lo que alertó a los sistemas de seguridad de Israel y de todo Oriente Medio y provocó la suspensión de los despegues en el aeropuerto Ben Gurión de Tel Aviv.
El copiloto logró reducir a su compañero, nivelar la aeronave a unos 15.000 pies y detener el descenso en picado. Después de estabilizar el aparato, asumió el control del vuelo. Se informó que el Boeing 737 MAX 8 aterrizó en Arabia Saudita.



