Bethany Thompson, de 11 años y sobreviviente de un cáncer cerebral, se suicidó al padecer de un constante acoso y burlas por tener una sonrisa “chueca” en la cara debido a la enfermedad.
A sus tres años fue diagnosticada con el tumor, el cuál combatió por años por medio de la radiación. En el 2008 logró vencer la enfermedad pero los años de radioterapia le causaron daños en los nervios, lo que ocasionó un cambio en su forma de sonreir, esto llevó a sus compañeros a burlarla continuamente.
En su último día de vida, Bethany le comentó a una amiga sus intenciones de suicidarse por no soportar más las burlas. Su amiga le dijo a su padre por lo que inmediatamente se pusieron en contacto con los padres de Bethany pero ya la niña se había disparado con un arma de fuego que estaba en la casa para seguridad.
“Hay una pieza que falta, he tenido esta constante en mi vida durante 12 años y ahora se ha ido” dijo la mama de la joven. “Creo que ella estaba agotada. Sentía que nadie podía hacer nada por ella. La gente tiene que saber que incluso las cosas más pequeñas pueden quebrar a alguien”.
