Hillary Clinton se esfuerza por salir airosa de los caucuses de Nevada el sábado, tratando de reducir la ventaja de su rival Bernie Sanders para conseguir la candidatura presidencial demócrata.
Las consultas de Nevada reflejan cómo la apretada contienda interna entre los demócratas cobra impulso y se extiende a otras regiones del país.
Aunque Clinton tiene personal en el estado desde hace meses, las promesas de Sanders de combatir la desigualdad económica parecen estar ganando adeptos en este estado que recién se recupera de un periodo en que el desempleo superaba el 10%.
Además, una intensa campaña publicitaria ha ayudado a Sanders ha ganarse algunos votos en los hispanos y afroameicanos, que comprenden una porción significativa del electorado demócrata en el estado.
