DENDERMONDE, Bélgica (AP) — Una corte belga condenó el miércoles a unos padres por su participación en la muerte de su bebé, que sucumbió a la malnutrición y la deshidratación porque su familia creía con firmeza en dietas alternativas.
La corte les impuso sendas penas en suspenso de seis meses de prisión por no tomar las medidas adecuadas para cuidar del pequeño Lucas. Cuando murió el niño, sus órganos se habían contraído hasta la mitad de su tamaño y no tenían nada de grasa alrededor.
El fallecimiento de Lucas, de siete meses, fue “el resultado de la oferta sistemática de comida que no era adecuada”, afirmo el juez Mieke Butstraen.
Por eso, “su salud se vio gravemente perjudicada y terminó muriendo”.
