La diputada Claudia Mora, de Renovación Nacional, pidió la salida de Fernando Rabat del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos luego de que José Antonio Kast resolviera mantenerlo en el cargo, pese a los cuestionamientos por decretos que rebajaron condenas a acusados de violación y abuso infantil.

Mora eleva el costo político de la permanencia de Rabat

“La permanencia del ministro Rabat es insostenible. La credibilidad del gobierno está en juego y la magnitud del error no deja otra alternativa”, afirmó la parlamentaria, que sostuvo que el resguardo de niños debe ser “un sello incuestionable”.

En su mensaje, Mora añadió que no tiene nada contra el ministro, pero insistió en que el episodio resulta “inexcusable” y que deja un costo alto para el Presidente y para su sector político. A su juicio, la situación afecta principios básicos ligados a la protección de menores.

La diputada habló de una crisis política y humana

La legisladora dijo además que el caso la toca “doblemente” como madre de una niña de cuatro años. “Estamos hablando de abusadores de mujeres y menores que están en libertad, que sus víctimas ni siquiera fueron notificadas y, para peor, existen informes de Gendarmería que advierten un alto riesgo de reincidencia y una negación del delito por parte de los condenados”, señaló.

La presión contra Rabat no se limitó a Mora. En el comité político ampliado en La Moneda, la senadora María José Gatica, también de Renovación Nacional, planteó ante los ministros que considera necesaria su salida. Horas antes, el senador Rojo Edwards había marcado la misma posición.

La decisión de Kast de sostener a Rabat abrió una nueva fisura dentro del oficialismo y dejó al ministro en el centro del conflicto político.

El oficialismo no cierra la polémica

La controversia se instaló después de que el Presidente anunciara que mantendría al ministro, pese a la resistencia interna y a los reparos por los decretos firmados por Rabat. Desde entonces, varios dirigentes del bloque han endurecido su tono y vinculado el caso con la credibilidad del gobierno.