En un comunicado, la compañía apuntó que seguirá invirtiendo para poder fabricar hasta 1.000 millones de dosis a lo largo de este año.
Moderna tiene un acuerdo con la compañía suiza Lonza para apoyar la fabricación de su vacuna y trabaja con la empresa Catalent para el proceso final de manufactura en EE.UU. y con la española Rovi y la sueca Recipharm fuera del país.
Este mismo lunes, la Agencia Europea del Medicamento (EMA) mantiene una reunión extraordinaria en la que podría concluir su evaluación de la vacuna de Moderna, adelantando así su veredicto final para que la Comisión Europea pueda otorgar una licencia condicional al uso del fármaco en territorio europeo.
De llegar a una conclusión, la vacuna de Moderna sería la segunda en recibir el visto bueno de los científicos de la Unión Europea, después de la aprobación el pasado 21 de diciembre del fármaco desarrollado contra el covid-19 por las farmacéuticas Pfizer y BioNTech , que ya se está usando en la UE desde la semana pasada.