La ministra de Medio Ambiente y Agua de Bolivia, Alexandra Moreira, dijo el miércoles que presentó la renuncia a su cargo, en momentos en que el país sudamericano aún siente los efectos de una escasez hídrica que provocó amplias protestas.
La falta de agua en la nación andina, en medio de una histórica sequía, llevó a fines del año pasado al Gobierno boliviano a declarar la emergencia nacional.
«He presentado la renuncia y ha sido aceptada» por el Gobierno, dijo Moreira, quien en la tarde del miércoles iba a ser interpelada por la Asamblea Legislativa por los motivos que provocaron la falta de agua.
La escasez hídrica provocó un racionamiento de agua potable en decenas de barrios de la capital La Paz desde noviembre hasta la fecha.
