El presidente Javier Milei dijo este viernes que “los indicadores no están evolucionando tan positivamente como esperábamos”, un cambio de tono frente a las promesas de expansión acelerada que había lanzado en meses previos. La corrección discursiva llega mientras los datos muestran una recuperación más tenue de la economía argentina.
Promesas de rebote y señales de enfriamiento
En noviembre de 2024, Milei había afirmado que “en poco tiempo la economía estará volando por las nubes”. Antes, en abril de 2024, había augurado que la economía iba a “subir como pedo de buzo”.
También el ministro Luis Caputo elevó las expectativas. El 14 de abril, ante empresarios reunidos en AmCham, aseguró que “los próximos 18 meses van a ser los mejores que Argentina haya visto en las últimas décadas”. En junio pasado sostuvo que la economía estaba en “franca recuperación” y que “lo peor ya pasó”. El 15 de octubre dijo que la Argentina será una de las economías con mejor desempeño en los próximos años porque tiene superávit fiscal, estabilidad de precios y un marco legal favorable a las inversiones.
Sin embargo, los datos recientes muestran otra velocidad. Este mes, el Fondo Monetario Internacional recortó su pronóstico de crecimiento del Producto Bruto Interno de la Argentina para 2026 al 2,1%. A la vez, los analistas consultados por el Banco Central en el Relevamiento de Expectativas de Mercado esperan ahora entre 1,2% y 1,5% para este año. Según el Indec, la actividad cayó 2,8% en julio y apenas subió 0,1% en agosto.




