EE.UU. usará instalaciones de la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur) y de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) en Colombia y Guatemala para tramitar casos de migrantes en la región. Las instalaciones servirán como centros de procesamiento, en los que funcionarios estadounidenses revisarán los casos de los migrantes que se presenten allí y los referirán a las «vías legales» disponibles. Para acceder a estos centros, las personas deberán agendar una cita en una página web que estará disponible en las próximas semanas y rellenar un formulario con información biográfica, contactos familiares, historia laboral y necesidad de protección. En la cita, los migrantes se reunirán con un especialista en inmigración que revisará su información y les ayudará a determinar a qué vía legal pueden aplicar.

El programa ofrecerá diferentes vías legales para los migrantes, incluyendo el programa de EE. UU. para los refugiados, los permisos humanitarios existentes para ciertas nacionalidades y algunos programas de visas de trabajo. EE. UU. no ha aclarado si estos centros aprobarán o no los casos migratorios, pero el gobierno de Biden espera abrir unas 6 mil citas cada mes en estas instalaciones.

Estas nuevas medidas forman parte de las acciones anunciadas por EE. UU. para reducir la llegada de migrantes a la frontera con México a partir del 11 de mayo, cuando se levanta el Título 42, una normativa que permitía las expulsiones en caliente. Desde esa fecha empezarán a entrar en vigor medidas más restrictivas en la frontera sur: las personas que sean arrestadas cruzando de manera irregular podrán ser sujetas a una prohibición de 5 años para entrar a EE. UU. y para pedir asilo. Todo forma parte del enfoque de orientar a la gente hacia vías legales y avanzar de manera diferente a la administración anterior en un proceso migratorio ordenado. La portavoz de la Casa Blanca, Karine Jean-Pierre, añadió en una rueda de prensa que esperan anunciar nuevos países de aplicación pronto.