Los conservadores de la canciller de Alemania, Angela Merkel, solucionaron el lunes a última hora una disputa sobre inmigración que amenazaba con derribar su frágil coalición de gobierno, tras una conversación con su díscolo ministro del Interior que lo llevó a retirar su oferta de renuncia.
Tras cinco horas de conversaciones el ministro Horst Seehofer, líder de la Unión Social Cristiana (CSU, por su sigla en alemán), afirmó a periodistas que seguirá en su cargo tras alcanzar un acuerdo con la Unión Demócrata Cristiana (CDU, por sus iniciales en alemán) de Merkel que, según dijo, frenaría la inmigración ilegal.
“Tras intensas discusiones entre la CDU y la CSU hemos alcanzado un acuerdo sobre cómo podremos prevenir en el futuro la inmigración ilegal en la frontera entre Alemania y Austria”, dijo Seehofer al abandonar la sede de la CDU en Berlín.
El acuerdo por una disputa que había puesto al gobierno de Merkel al borde del colapso apenas tres meses después de conformarse la ratifica en su cargo. Pero el poder de la dama que domina la política europea desde hace más de 12 años parece disminuido, generando dudas sobre si culminará su mandato.
