Más de 30.000 personas marcharon pacíficamente el martes en varias ciudades de Perú en contra de la candidatura presidencial de Keiko Fujimori, cinco días antes de una segunda vuelta frente a su rival Pedro Kuczynski en la que se definirá quién ocupará el cargo.
En la capital se desplegaron miles de agentes mientras los manifestantes sostenían carteles con rostros de la hija del encarcelado expresidente Alberto Fujimori y frases como «El fujimorismo no ha cambiado» o «Pueblo que elige a corruptos no es víctima, es cómplice».
La marcha también fue un recuerdo de los sucesos más cuestionados y crímenes cometidos durante los diez años del gobierno de Fujimori (1990-2000), en los cuales la candidata fue primera dama por seis años desde 1994.
Algunos se disfrazaron de Alberto Fujimori, condenado a 25 años de prisión por delitos de asesinato y corrupción, mientras que otros lo hicieron con la imagen del exasesor presidencial Vladimiro Montesinos, condenado más de 30 veces por diversos delitos de corrupción y asesinato.
