Macron propone un nuevo «pacto social» como respuesta a las protestas por la reforma de pensiones en Francia. En un discurso televisado, el presidente francés afirmó que la reforma era necesaria para evitar la acumulación de déficit y explicó que los cambios aprobados por su gobierno eran la única respuesta posible ante el aumento progresivo del número de jubilados y de la esperanza de vida. Macron admitió la existencia de enfado en un contexto de empleos que no permiten hacer frente a los crecientes costos de vida y propuso el pacto social como una forma de discutir temas como los salarios, la mejora de las condiciones de trabajo y la distribución de la riqueza. También hizo un alegato en favor de la conquista de una «independencia» francesa, que garantice el futuro del país al margen de fuerzas externas, y mencionó la necesidad de trabajar en materia de justicia y de democracia. Mientras tanto, cientos de caceroladas se llevaron a cabo por toda Francia en protesta contra la reforma de las pensiones y los sindicatos expresaron su descontento con la propuesta del presidente.