La crisis de los “chalecos amarillos” es una “oportunidad” para seguir reformando “más profundamente”, declaró el presidente Emmanuel Macron el martes antes del inicio de un debate nacional que convocó en respuesta a las protestas en Francia.
Este movimiento es “una oportunidad para que podamos actuar más fuerte y más profundamente”, declaró el jefe de Estado durante una visita sorpresa a Gasny, una localidad del noroeste de Francia, en donde participó a un consejo municipal.
“Debemos pedir constantemente a la gente su opinión. No creo que sea tiempo perdido, ni tiempo para detener las reformas porque la gente quiere cambios”, agregó, refiriéndose a la gran consulta popular que convocó en toda Francia.
Macron dará el pistoletazo de salida de este gran debate el martes por la tarde en Grand Bourgtheroulde (noroeste), una localidad de 3.500 habitantes, en donde hablará durante más de dos horas con 600 alcaldes y representantes locales de la región sobre las principales preocupaciones de los franceses.
