«Ahora quiero ser candidato a la presidencia de la República» de Brasil, afirmó el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva ante una multitud enardecida en Sao Paulo, tras ser condenado este miércoles a doce años de cárcel por corrupción.
Los jueces «saben que no cometí ningún crimen», proclamó el exmandatario de izquierda (2003-2010). «Quiero que me pidan disculpas por la cantidad de mentiras que profieren sobre mí desde hace cuatro años» agregó.
«Pueden retirarme derechos, no hay problema. Pero lo que yo quiero disputar con ellos es la conciencia del pueblo brasileño», agregó con su voz rasgada, levantando una ovación.
Un tribunal de apelación de Porto Alegre (sur) confirmó la condena de Lula por corrupción y lavado de dinero y aumentó la sentencia inicial, de nueve años y medio de cárcel, a 12 años de reclusión, aunque aún dispone de recursos para evitar la prisión.
