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Brasil

Lula remonta y gana su cuarto mandato en Brasil

El dirigente brasileño revirtió la primera vuelta y venció en el balotaje con 51,8% frente a 48,2% de Flávio Bolsonaro.

Un trabajador con uniforme naranja mantiene el césped al borde de la carretera en Londrina, Brasil.
Crédito: Rodolfo Gaion / Pexels

Luiz Inácio Lula da Silva ganó un cuarto mandato presidencial en Brasil tras imponerse en el balotaje con 51,8% de los votos válidos, frente a 48,2% del senador derechista Flávio Bolsonaro, según el escrutinio oficial completado.

El resultado fue una remontada que muchos consideraban improbable después de la primera vuelta del 4 de octubre, cuando Bolsonaro había quedado al frente con 47% de los sufragios y llegó a la segunda ronda con el respaldo de candidaturas que sumaron más de 5%.

Las tres claves de la remontada

La primera explicación está en la movilización de calle y en redes. El politólogo Antonio Lavareda sostuvo que la reacción de los seguidores de Lula en ambos planos fue decisiva para elevar el ánimo de la campaña. Las manifestaciones se extendieron por las principales ciudades brasileñas y contrastaron con la frialdad de la primera vuelta.

Lavareda también señaló que las redes sociales eran un punto débil de la campaña del dirigente brasileño antes del balotaje. En ese viraje digital influyó el diputado André Janones, quien transformó un canal abierto en WhatsApp llamado “Ejército de Lula” en una herramienta de movilización. Según Janones, el grupo pasó de unos 50 mil miembros en la primera vuelta a más de 10 millones antes del balotaje. Entre ambos turnos, Lula superó a Bolsonaro en el índice de popularidad digital de la encuestadora Quaest.

Magna Inácio, profesora de ciencia política de la Universidad Federal de Minas Gerais, afirmó que también se produjo una movilización de votantes jóvenes que venían mostrando apatía. Los resultados oficiales indican que votaron unos 3 millones más de brasileños que en la primera vuelta y que la abstención bajó dos puntos porcentuales, hasta 19,2% del electorado. Lula obtuvo 10,3 millones de votos más que en el primer turno y amplió a 4,4 millones la ventaja sobre Bolsonaro.

La segunda clave fueron las decisiones de gobierno entre ambas vueltas. Lula adelantó y aumentó los pagos de Bolsa Familia, su programa de transferencias monetarias para familias de bajos ingresos; se calculaba que más de 19 millones de hogares recibirían esos beneficios. También amplió un programa de alivio para familias endeudadas y los subsidios a combustibles para enfrentar la subida del petróleo por la guerra en Irán.

Además, el Senado aprobó antes del balotaje la reducción de la semana laboral de seis a cinco días, de 44 a 40 horas. Lavareda dijo que el presidente utilizó “todas las ventajas” disponibles por estar en el cargo, aunque estas medidas fueron vistas por empresarios y economistas independientes como una apuesta proselitista en medio del deterioro fiscal y el aumento de la deuda pública.

La tercera clave estuvo en los debates televisados. A diferencia de la primera vuelta, Lula y Bolsonaro se enfrentaron dos veces antes del balotaje. Ninguno salió claramente fortalecido, pero Lavareda consideró que el debate transmitido por TV Globo dejó más momentos positivos para Lula en el plano emocional.

Uno de los pasajes más tensos ocurrió cuando Bolsonaro llamó “nueve dedos” a Lula, en referencia a la pérdida del meñique de su mano izquierda en un accidente laboral en 1964. Lula le exigió disculparse y recordó su pasado como obrero metalúrgico. “El pueblo trabajador está viendo”, dijo, antes de añadir que millones de trabajadores se accidentan por irresponsabilidad patronal. Bolsonaro terminó pidiendo perdón: “No quería ofenderte”.

Tras el conteo, Bolsonaro anunció que pedirá la anulación de la elección porque, a su juicio, “es imposible aceptar el resultado”. Criticó en particular una decisión judicial que extendió dos horas el horario de votación, aunque ambas campañas habían pedido esa prórroga por motivos distintos y con alcance geográfico diferente. El presidente del Tribunal Superior Electoral brasileño, Kassio Nunes, negó que la extensión alterara el desenlace y confirmó el triunfo de Lula.

A punto de cumplir 81 años, Lula había dicho tras la primera vuelta que trabajaría para conseguir los votos que le faltaban. Ahora, tras la remontada, vuelve al Palacio de Planalto con un resultado que rompe una secuencia inédita desde que Brasil adoptó el balotaje en 1988: por primera vez, un candidato que llegó a la segunda vuelta en ventaja terminó derrotado.

Contenido redactado con asistencia de un LLM.

Preguntas frecuentes

¿De qué trata esta nota?

Luiz Inácio Lula da Silva ganó un cuarto mandato presidencial en Brasil tras imponerse en el balotaje con 51,8% de los votos válidos, frente a 48,2% del senador derechista Flávio Bolsonaro, según el escrutinio oficial completado.

¿Qué se sabe sobre «Las tres claves de la remontada»?

La primera explicación está en la movilización de calle y en redes. El politólogo Antonio Lavareda sostuvo que la reacción de los seguidores de Lula en ambos planos fue decisiva para elevar el ánimo de la campaña. Las manifestaciones se extendieron por las principales ciudades brasileñas y contrastaron con la frialdad de la primera vuelta.

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