El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula, que será juzgado por corrupción y lavado de dinero en el caso Petrobras, dijo este martes que los cargos formulados su contra son una «farsa» y un «show de pirotecnia».
«Estoy triste porque me acabo de enterar que (el juez Sergio) Moro aceptó la denuncia en mi contra, aunque sea una farsa, una gran mentira, un gran show de pirotecnia», dijo el exmandatario en una declaración hecha desde Brasil para una videoconferencia en Nueva York, donde sus abogados organizaron un evento internacional en su apoyo.
La procuraduría general inculpó a Lula de haber recibido beneficios por un equivalente de 3,7 millones de reales (1,1 millones de dólares) de la constructora OAS, una de las principales involucradas en la confabulación que se enquistó en Petrobras para desviar fondos públicos hacia la política.
La acusación sostiene que una empresa de OAS revirtió a Lula «parte de los valores recibidos de licitaciones fraudulentas en Petrobras». Los sobornos se transfirieron «mediante la compra, personalización y decoración de un apartamento tríplex en Guarujá», en el litoral paulista.
