Las autoridades ordenaron el cierre de los colegios en Teherán y varias ciudades de Irán este domingo por un nivel de contaminación atmosférica que roza niveles alarmantes para la salud.
Desde hace varios días una espesa nube gris envuelve a la capital iraní, situada entre 1.400 y 1.800 metros sobre el nivel dem mar donde viven 8,6 millones de personas.
Independientemente de los picos de contaminación que afectan a la metrópoli en otoño e invierno, sus habitantes respiran un aire insalubre diariamente.
Todos los años entre noviembre y febrero, la contaminación se incrementa por un fenómeno llamado de «inversión térmica» según el cual el aire frío en altitud impide que se disipe el aire contaminado y caliente que hay abajo.
