Las fuertes lluvias vinculadas al fenómeno del Súper Niño dejaron al menos 2.000 afectados en la isla de Santa Cruz, la más poblada de Galápagos, donde las calles quedaron inundadas y varias viviendas resultaron inhabitables.
Las precipitaciones comenzaron el 30 de octubre y obligaron a evacuar a familias de la zona. El gobierno de Ecuador envió dos vuelos de la Fuerza Aérea Ecuatoriana con toneladas de ayuda humanitaria para los damnificados.
Asistencia y cierres en el archipiélago
Entre los insumos trasladados hay alimentos, agua, ropa, medicinas, colchones y bombas para extraer el agua acumulada. La Armada también mantiene labores de apoyo logístico y humanitario en el archipiélago.
El Ministerio de Ambiente y Energía dispuso el acceso restringido en nueve playas y atractivos turísticos de Santa Cruz, San Cristóbal e Isabela. A esa decisión se sumaron las restricciones que la dirección del Parque Nacional Galápagos había impuesto la tarde del sábado en seis sitios.





