La analista Laura Dib sostuvo en un hilo publicado este miércoles en X que los resultados de las elecciones de medio término en Estados Unidos difícilmente cambiarán de fondo la política hacia Venezuela, porque esa área sigue en manos del Poder Ejecutivo. Aun así, advirtió que ahora será mayor el costo político de las decisiones de Washington.
Más presión por democracia y migración
Dib afirmó que las detenciones y deportaciones masivas de migrantes, el fin de mecanismos de regularización migratoria y los aranceles han generado malestar incluso en estados tradicionalmente republicanos como Texas y Florida.
También señaló que la causa democrática venezolana cuenta con apoyo bipartidista, por lo que podría aumentar la presión para cumplir hitos como la realización de elecciones presidenciales y la libertad incondicional de los presos políticos.
El Congreso y el escrutinio sobre fondos y cooperación
Con el control de ambas cámaras, dijo, los demócratas podrían exigir rendición de cuentas sobre el acuerdo petrolero con NABEP y otros negocios extractivos, incluida la minería, además de pedir que se publique la presunta auditoría de KPMG a la cuenta del Tesoro que administra los fondos provenientes del petróleo.
Dib agregó que el Congreso también podría pedir más información sobre la colaboración militar con el gobierno interino de los Rodríguez, y mencionó dos operaciones conocidas: una en Las Claritas, en el estado Bolívar, en junio, y otra más reciente en Apure.
La analista recordó además que el Congreso asignó 50 millones de dólares para programas de democracia y derechos humanos en el año fiscal 2026. Según su lectura, surgirán preguntas sobre el uso de esos recursos y sobre la asistencia extranjera en general.
Como riesgo, advirtió que el choque entre el Legislativo y el Ejecutivo desplace el foco hacia asuntos domésticos y haga que Venezuela pierda prioridad, aunque insistió en que el país sigue siendo una causa bipartidista.





