La guerrilla de las Farc condicionó el domingo la estabilidad y la duración de la paz a la excarcelación masiva de sus integrantes que purgan penas en Colombia y Estados Unidos.
«Es indudable que en un arreglo final (entre el gobierno y las Farc) todos nuestros presos, todos, sin excepción alguna, deben recobrar su libertad. Eso sí sería un pacto de paz estable y duradero», sostuvo desde La Habana alias Rodrigo Granda, negociador de la guerrilla.
El jefe rebelde detalló que según cifras del estatal Instituto Penal, son al menos 120.000 los guerrilleros y colaboradores de las Farc que se encuentran presos.
A este grupo, Granda pidió que se sume en libertad el extraditado alias Simón Trinidad, un rebelde preso y condenado a 60 años en Estados Unidos.
