El fenómeno preocupa al FMI, cuya titular, Kristalina Georgieva, afirmó que el país enfrenta «desafíos dramáticos».
A un mes de las nuevas restricciones impuestas por el Banco Central de Argentina para acceder a divisas extranjeras, la tensión cambiaria en el mercado local no cede y el precio del dólar estadounidense ha tocado un nuevo máximo histórico en la plaza informal, agigantando la brecha con el valor oficial. Los episodios de saltos cambiarios no son nuevos en Argentina, donde sus ciudadanos viven desde hace décadas pendientes de la cotización de la moneda estadounidense pues es su valor de refugio frente a una moneda nacional que pierde valor en un escenario de persistente alta inflación. Este fenómeno ha llevado a períodos de fuertes restricciones cambiarias, como el denominado «cepo» que rigió entre 2012 y 2015, que volvió a ser instaurado en septiembre de 2019 y que desde hace un mes ha sumado nuevas limitaciones al acceso a dólares en un intento del Banco Central de frenar la fuerte caída de sus reservas monetarias. Aún con estas restricciones adicionales, desde la imposición de las nuevas restricciones se perdieron 1.653 millones de dólares de reservas monetarias, que cerraron el miércoles 14-O en 40.848 millones de dólares. «Definitivamente había que hacer algo. Pero el consenso general es que las medidas no han sido suficientes. Las medidas cambiarias fueron muy negativas y eso se puede ver en cómo se sigue disparando el tipo de cambio», dijo a Efe Juan Tripier, senior manager de la consultora First Capital Group.
El fenómeno de la brecha Las mayores limitaciones para que personas y empresas puedan comprar dólares en la plaza oficial llevaron a una mayor demanda de los canales alternativos (los financieros y el mercado informal) y a una sostenida subida de los precios, acrecentando la diferencia de valores con la cotización oficial.
Desde la imposición de las nuevas restricciones, el denominado «dólar blue» (informal) subió un 30,5 %, hasta tocar el jueves 15-O un récord de 171 pesos por unidad, un 107,2 % más caro que el valor de venta al público en el estatal Banco Nación.
Esa diferencia era del 65,8 % hace un mes, justo antes del anuncio de las nuevas medidas. Para los analistas es aún más preocupante la brecha del 116 % entre el dólar oficial mayorista y el denominado dólar «contado con liquidación» (CCL), que se consigue comprando localmente con pesos argentinos acciones o bonos y venderlos en dólares en Wall Street. El CCL, que tocó el jueves los 167,43 pesos por unidad, es buscado por empresas y su valor puede tener impacto en los costes productivos, con un eventual efecto inflacionario en una economía donde los precios al consumidores crecieron a un ritmo interanual del 36,6 % en septiembre. El miércoles último, el presidente argentino, Alberto Fernández, aseguró que no habrá devaluación, tal como vaticinan muchos expertos ante la supuesta insostenibilidad de una brecha tan amplia.