La disputa por las bancas que deben renovarse en el Consejo de la Magistratura abrió una nueva pelea en el Senado argentino, con el oficialismo legislativo atravesado por internas y con la Casa Rosada empujando para quedarse con dos de los cuatro lugares en juego.
La cuenta de las minorías cambió el tablero
La definición de las bancas depende de cuántos legisladores tiene cada bloque y de cuándo se formalice la nómina. En la Cámara alta, el reparto se ordena por primera, segunda y tercera minorías, y hoy la matemática favorece a las tribus justicialistas con 22 senadores, a los libertarios con 21 y a los radicales con 10.
La novedad que agitó el escenario fue el regreso del riojano Fernando Rejal al kirchnerismo, movimiento que dejó a la bancada de José Mayans con uno más que La Libertad Avanza. Sin embargo, sin contabilizar a Rejal, los guarismos empatarían a kirchneristas y libertarios, mientras que la UCR conservaría un lugar por ser la tercera minoría.
El antecedente de Luis Juez volvió a tensar la negociación
La pelea por las bancas reactivó el recuerdo de lo ocurrido en 2022, cuando Cristina Kirchner, entonces titular de la Cámara alta, firmó el corrimiento de la segunda minoría y le quitó ese lugar a Luis Juez. El caso escaló hasta la Corte Suprema de Justicia, que en noviembre de ese año falló a favor del cordobés y desplazó a Martín Doñate.





