El papa León XIV expondrá su visión sobre la inteligencia artificial en medio del contraste con el rechazo de Javier Milei a regularla de forma preventiva.
En su viaje por Argentina, León XIV fijará posición sobre la inteligencia artificial y su impacto en la sociedad global, en contraste con la visión de Javier Milei, que rechaza regularla de forma preventiva.
El Papa insiste en controles y normas
León XIV expuso en su encíclica Magnifica Humanitas que la digitalización, la inteligencia artificial y la robótica están transformando el mundo con rapidez y profundidad. En ese texto, sostiene que hacen falta instrumentos normativos adecuados para salvaguardar la justicia y contener los efectos distorsionadores del poder tecnológico.
La encíclica también advierte que el uso de la IA no puede tratarse como un asunto puramente técnico. Según el documento, cuando estas herramientas inciden en el trabajo, el acceso a créditos, la reputación o la libertad de las personas, afectan derechos y oportunidades, por lo que no bastan llamados genéricos a la ética.
Entre los pasajes citados, León XIV plantea que la IA no es moralmente neutra, que el control de plataformas, datos y capacidad de cálculo suele concentrarse en grandes actores privados, y que ese poder exige vigilancia independiente, educación de los usuarios y marcos jurídicos claros.
La posición de Milei va en sentido opuesto
Milei, en cambio, afirmó durante un discurso en la Cámara de Comercio de Estados Unidos que su postura es no regular la inteligencia artificial y dejarla libre. En otros discursos pronunciados a fines de octubre en Nueva York y ante Naciones Unidas, el mandatario defendió que los Estados no deberían imponer regulaciones ex ante sobre esta tecnología.
El texto contrasta ambas visiones y las ubica dentro de un debate más amplio en Occidente. Según ese planteamiento, Estados Unidos se inclina por no regular de manera preventiva la inteligencia artificial, mientras la Unión Europea propone un esquema jurídico para contener sus efectos.
La encíclica de León XIV, publicada a fines de mayo, cita a Nelson Mandela, Pablo Picasso, Hannah Arendt, Platon, J.R.R. Tolkien y a pontífices anteriores como León XIII, Juan Pablo II, Pablo VI y Francisco para sostener su advertencia sobre los riesgos de una tecnología que, dice, ya moldea decisiones, imaginarios y desigualdades.
En sus discursos sobre el tema, Milei también mencionó a Donald Trump, Adam Smith, Thomas Alva Edison y Joseph Schumpeter, además de referencias culturales como Terminator, Astroboy y Optimus para defender su postura contra la regulación previa.
León XIV, por su parte, advierte que la política tiene la tarea de orientar las dinámicas económico-tecnológicas hacia el bien común, con trabajo digno, inclusión social y una distribución más equitativa de los beneficios de la innovación.
Dos ideas enfrentadas sobre el mismo avance
La discusión que rodea a la inteligencia artificial quedó resumida en dos posiciones opuestas: la del Papa, que pide normas y controles, y la de Milei, que rechaza cualquier regulación anticipada. Ambas coinciden, sin embargo, en que la tecnología ya tiene efectos sociales, políticos y económicos difíciles de prever.
Contenido redactado con asistencia de un LLM.