La investigación del siniestro ferroviario de Urda, en Toledo, revisará si desde el centro de control de la circulación de Adif en Madrid-Atocha se aplicó en más de una ocasión el protocolo equivocado tras la caída del sistema de señalización LZB. La orden dada el miércoles a las 8.36 horas permitió que un AVE de Renfe siguiera con marcha normal, con límite de 200 kilómetros por hora, después de salir de una situación de parada.

La orden bajo revisión

Fuentes cercanas a las pesquisas señalan que la autoridad independiente de investigación técnica AITAT y la policía judicial también examinarán decenas de antecedentes similares en la misma línea Madrid-Sevilla, donde ya se habían registrado fallos con la tecnología LZB. El tren al que se permitió avanzar chocó con un Iryo detenido y dejó 69 víctimas mortales.

La documentación que reunirá Adif

Adif ha comenzado a recopilar documentación para entregarla de inmediato a la investigación. Ese expediente formará parte del análisis de lo ocurrido, junto con los antecedentes que ahora serán revisados por los organismos encargados de esclarecer el siniestro.