El régimen de Cuba rebajó de forma oficial la definición de su histórico vínculo con Venezuela al señalar que Caracas pasó a ser considerado un país amigo, pero descartar que mantenga la categoría de aliado. Las declaraciones fueron ofrecidas por el viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, en Nueva York, durante las sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, en medio del deterioro bilateral tras la captura del exmandatario Nicolás Maduro y de la presión ejercida por Estados Unidos sobre la isla.

“Aliado es una palabra demasiado fuerte”, remarcó el funcionario del país caribeño al redefinir públicamente unos lazos políticos y económicos que se mantuvieron estrechos durante décadas y que expertos independientes consideran congelados tras la operación de Washington contra el chavismo.

Negociaciones con Washington y perspectiva militar

En una entrevista con la cadena internacional, Fernández de Cossío abordó las gestiones diplomáticas entre Washington y La Habana al manifestar que no perciben avances concretos. Sostuvo que resulta difícil creer en resultados tangibles mientras Estados Unidos mantenga medidas, presiones y sanciones contra la población cubana, manteniendo bajo reserva los detalles de dichos contactos.

Al ser consultado sobre la posibilidad de una intervención militar estadounidense en territorio cubano semejante al operativo que derrocó a Maduro, el viceministro calificó la alternativa como poco realista, aunque admitió que existe la intención de ciertos sectores en Estados Unidos de propiciarla. Ante ese escenario, enfatizó que no lo permitirán y confía en que tal acción no ocurra al no observar razones justificadas.

Postura ante la Organización de las Naciones Unidas

Por su parte, el canciller cubano Bruno Rodríguez intervino ante la Asamblea General para defender la disposición de su Gobierno a restablecer relaciones económicas con compañías estadounidenses y reiteró el interés en entablar un diálogo para resolver las diferencias bilaterales sobre bases de soberanía e igualdad. El jefe de la diplomacia denunció además un bloqueo energético y presiones contra la cooperación médica internacional impulsadas por la administración estadounidense.