El jefe de gabinete de la Casa Blanca, John Kelly, admitió el viernes que los primeros manejos por parte del gobierno de Donald Trump de la información clasificada y los secretos de Estado no fue aceptable.
Kelly dijo a periodistas que «abrió los ojos» después de unirse a la Casa Blanca en julio del año pasado, por la forma en que la gente trataba los documentos y la cantidad de personas que tenían acceso a los secretos.
Tras describir un escenario compuesto por un personal neófito de individuos que desconocían cómo funciona Washington mientras aprendían a manejar la primera potencia mundial, Kelly dijo que tomó medidas para instaurar hábitos acordes con el Pentágono y el ejército, donde sirvió durante décadas.
«En términos del manejo de material clasificado», la Casa Blanca «no estaba a la altura de los estándares a los que yo estaba acostumbrado», dijo. Si bien no había «nada ilegal», aclaró.
