La justicia británica se pronunció este lunes contra la extradición a Estados Unidos del británico Lauri Love, que presuntamente se introdujo en los sistemas informáticos de la Reserva Federal, el Pentágono y la NASA.
El juez Ian Burnett, de la Alta Corte, anuló así un fallo de instancias inferiores y anunció su decisión entre vítores de los partidarios de Love, 33 años, que fue detenido en su casa en el Reino Unido en octubre de 2013.
Kaim Todner, la firma de abogados que representa a Love, saludó un «fallo fundamental» que sentará precedente.
«El sistema judicial británico ha adoptado la posición de que nosotros deberíamos lidiar con este asunto, más que aceptar las demandas del gobierno estadounindese», dijo el bufete en un comunicado.