El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, criticó el miércoles las nuevas leyes en Brunéi inspiradas en la sharía islámica, que permiten lapidar a personas acusadas de adulterio o que tengan relaciones homosexuales, y consideró que son una clara violación a los derechos humanos.
Guterres «cree que los derechos humanos deben ser respetado en las relaciones de todas las personas, en todos lados sin ningún tipo de discriminación», dijo el vocero de la ONU Stephane Dujarric.
«La legislación aprobada viola claramente los principios expresados».
La ley entró en efecto el miércoles, a pesar la tormenta de críticas de políticos en el mundo, así como de celebridades y grupos de derechos humanos.
