Dentro de una ola de conservadurismo moral y prejuicios contra los homosexuales, los partidos políticos islámicos de Indonesia parecen estar a punto de conseguir una importante victoria: la prohibición de todo tipo de relaciones sexuales fuera del matrimonio.
Las revisiones al código penal de Indonesia que el Parlamento está realizando autorizarían sentencias de hasta cinco años de cárcel para las personas que tengan relaciones sexuales y no estén casadas. Esos cambios también penalizarían el sexo entre gays, la pesadilla de los partidos políticos islámicos y seglares de Indonesia.
Los grupos defensores de los derechos humanos y expertos legales temen que haya un profundo retroceso en materia de derechos humanos y privacidad en Indonesia, una de las democracias más grandes del mundo, y que se propague la vigilancia parapolicial, que ya es común en algunas partes de la extensa nación mayoritariamente musulmana de más de 250 millones de habitantes.
Tanto los grupos como los expertos legales se apresuran para organizar a la oposición con el fin de combatir este proyecto. Una petición en línea lanzada esta semana ha reunido más de 20.000 firmas.
