Los obispos paraguayos manifestaron el lunes su vergüenza por la conducta de un cura condenado a dos años de cárcel por el abuso sexual de un menor.
“Nos llena de vergüenza cuando estos crímenes y pecados son realizados por católicos y adentro de las instituciones, en particular por aquellos que ejercen el ministerio ordenado en la Iglesia siendo personas consagradas”, dijo la Conferencia Episcopal Paraguaya en un comunicado.
Un tribunal de la ciudad de Encarnación -420 kilómetros al sur de Asunción- condenó a dos años de prisión en suspenso al cura Félix Gamarra por el abuso sexual de un menor de 14 años en 2016.
El sacerdote fue además sentenciado a donar cinco millones de guaraníes (unos 865 dólares) al principal hospital público de Encarnación, pero sus autoridades rechazaron el dinero disgustadas porque esperaban una pena mayor.
