La cumbre sobre abusos sexuales convocada por el papa para esta semana en el Vaticano, debe crear ambientes más sanos y seguros para los niños en las comunidades eclesiales, dijo este miércoles Fernando Ramos, representante de la iglesia chilena en el encuentro.
Ramos, obispo de la iglesia chilena -golpeada en los últimos años por decenas de denuncias en contra de religiosos por abusos de menores- manifestó su esperanza porque en el encuentro se avance «en el entendimiento de las relaciones abusivas para que no vuelvan a ocurrir estos hechos», en una nota de la Conferencia Episcopal chilena.
Debemos «crear realmente ambiente sanos y seguros, de protección a los niños y jóvenes, tanto en el contexto eclesial como también en el resto de la sociedad chilena», manifestó.
Antes del inicio del encuentro, docenas de víctimas protestaron en el Vaticano exigiendo acciones contundentes en contra de los religiosos que fueron denunciados. En Chile, más de un centenar de casos han sido investigados por la Iglesia pero también por el Ministerio Público.
