El gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, dijo este jueves que la situación «se puede poner peor» porque aún se esperan las lluvias de la cola del huracán María, que a su paso la víspera dejó la isla devastada, incomunicada y sin energía.
«Esto se puede poner peor, porque la parte que provoca más muertes en este tipo de eventos es la lluvia», dijo Rosselló a WAPA radio. «La mayor preocupación siempre es la cantidad de lluvia y las inundaciones, particularmente para el área oeste se esperan hasta 25 pulgadas (63 cm) porque ahora viene la cola del huracán» sobre la isla.
María azotó Puerto Rico el miércoles con vientos de 250 Km/hora y dejó la isla sin electricidad ni agua potable, con las comunicaciones muy disminuidas, casas destrozadas, vías obstruidas por árboles y escombros e inundaciones graves. Un hombre murió por el golpe de un tablón que salió volando.
«Yo sé que son tiempos bien difíciles», dijo el gobernador. «Anticipamos que esto iba a ser el desastre más grande en un siglo en Puerto Rico y efectivamente ha sido así».
