El huracán Lane, que amenaza con golpear de forma directa a Hawái como la peor tormenta en un cuarto de siglo, avanzaba el jueves hacia Oahu, la isla más poblada, donde escuelas, oficinas gubernamentales y empresas cerraban y los residentes acumulaban suministros y blindaban sus casas.
Con vientos sostenidos de hasta 215 kilómetros por hora, Lane podría dejar hasta medio metro de agua, provocando crecidas y corrimientos de tierras, dijo el Servicio Nacional de Meteorología (NWS, por sus siglas en inglés).
“Los preparativos para proteger la vida y la propiedad deberían acelerarse”, dijo el Centro de Huracanes del Pacífico Central, con sede en Honolulu, en su última alerta.
Temprano el jueves, Lane se encontraba a unos 370 kilómetros al sur-sureste de Kailua-Kona, una localidad de la costa oeste de la Isla Grande, según el NWS. Estaba catalogada como una poderosa tormenta de Categoría 4 en la escala de cinco niveles de Saffir-Simpson, que mide la fuerza de los huracanes.
