El presidente francés, Francois Hollande, espera alentar a Washington para que tome una mayor acción contra el Estado Islámico, pero no está claro en qué medida puede superar la renuencia de la Casa Blanca de involucrarse aún más en el conflicto de Siria.
El presidente estadounidense Barack Obama recibirá a Hollande en la Casa Blanca el martes, bajo la sombra de los ataques del 13 de noviembre en París que fueron reivindicados por el grupo militante Estado Islámico y en los que murieron 130 personas.
Pocos días después de los ataques, Estados Unidos anunció que compartiría más información de inteligencia y militar con Francia, algo que ayudó a París a atacar objetivos sirios. Hablando antes del viaje de Hollande, que luego visitará a Rusia hacia finales de la semana, autoridades francesas no ocultaron su deseo de que Washington haga más.
«El mensaje que queremos enviar a los estadounidenses es simplemente que la crisis se está convirtiendo en una especie de riesgo desestabilizante en Europa», dijo un importante funcionario francés. «Los ataques en París y la crisis de los refugiados muestra que no tenemos tiempo», sostuvo.
