El hambre severa no es un problema en Brasil, afirmó el viernes el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro.
El mandatario reconoció que las cosas pueden “andar mal” y la gente quizá “no coma bien”. Pero, agregó: “Decir que en Brasil se pasa hambre es una gran mentira”.
Brasil está al borde de una nueva recesión, y la pobreza va en aumento, causando que los expertos expresen preocupación de un posible incremento del hambre severa.
El presidente dijo que en Brasil no hay personas con “físicos esqueléticos como los que se ven en otros países”.
