DUBLÍN, Irlanda (AP) — Una fosa común con restos de bebés y niños pequeños fue descubierta en un antiguo asilo católico para huérfanos en Irlanda, informaron el viernes los investigadores del gobierno. Se trata de la primera prueba contundente que es producto de los esfuerzos de una historiadora por conocer la suerte de casi 800 niños que perecieron en el lugar.
La Comisión sobre Hogares para Madres y Bebés, encabezada por jueces, dijo que las excavaciones en el antiguo Hogar para Madres y Bebés Bon Secours en Tuam, en el condado de Galway, hallaron una estructura subterránea dividida en 20 cámaras que contenían «cantidades significativas de restos humanos».
El análisis de ADN de algunos restos reveló que sus edades oscilaban entre las 35 semanas y los tres años y que fueron enterrados en la década de 1950, cuando el hogar era uno de más de una decena en Irlanda que daba refugio a huérfanos, madres solteras y sus hijos. El hogar de Tuam cerró en 1961.
El hallazgo del viernes es la primera prueba contundente de sospechas que datan de varias décadas, de que la gran mayoría de los niños muertos en el lugar fueron enterrados en fosas comunes. Era una práctica común, aunque mal documentada, en instituciones católicas en medio de la elevada mortalidad infantil en la Irlanda de principios del siglo XX.
