La oficina del fiscal especial Robert Mueller dijo el miércoles que un grupo de autoproclamados piratas informáticos en Rusia robó evidencia que los fiscales entregaron confidencialmente a una firma rusa acusada de financiar una campaña de propaganda para interferir en las elecciones de 2016 en Estados Unidos.
Algunos datos no confidenciales fueron publicados en línea en octubre en una cuenta de Twitter que reconoció el robo de la información, dijo la oficina de Mueller en un expediente judicial.
Los datos que aparecieron en línea fueron “alterados y difundidos como parte de una campaña de desinformación dirigida (aparentemente) a desacreditar las investigaciones en curso sobre la interferencia rusa en el sistema político de Estados Unidos”, escribieron los fiscales.
La actividad ilícita descrita por los fiscales ilustra las preocupaciones de los funcionarios de inteligencia de Estados Unidos sobre los esfuerzos continuos de Rusia para interferir en la política local.
