La octava votación informal del Consejo de Seguridad para escoger al relevo de António Guterres volvió a colocar a Rebeca Grynspan en el primer lugar. La política costarricense, que ha ganado siete de las ocho rondas, sigue como la favorita, aunque todavía no tiene asegurado el cargo de secretaria general de la ONU a partir del 1 de enero.
Los nuevos aspirantes no despegan
La novedad de esta ronda fue la primera participación del turco Feridun Sinirlioglu, considerado un aspirante fuerte, pero terminó en la quinta posición. También se midió el impacto de las informaciones sobre la implicación de Emiratos Árabes Unidos en la guerra de Sudán, tras la financiación a las guerrillas de las Fuerzas de Apoyo Rápido, en la candidatura de Lana Nusseibeh. El resultado tampoco le favoreció: quedó en el cuarto puesto.
Grynspan continúa al frente con 12 apoyos y 3 rechazos. Detrás aparecen el argentino Rafael Grossi y la guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett. La consulta reunió a los 15 miembros del Consejo de Seguridad, incluidos los cinco con derecho a veto, que serán los que definan finalmente quién dirigirá la ONU durante los próximos cinco años.
Con menos de dos meses para que venza el mandato de Guterres, el proceso sigue sin destrabarse. Rusia, uno de los países con poder de veto, planteó que no basta con los ocho nombres que hoy están sobre la mesa y sugirió que podrían sumarse candidaturas nuevas.





