Estados Unidos y varios gobiernos de América Latina y otras regiones ofrecieron ayuda a Venezuela luego de los dos potentes terremotos que dejaron más de 160 muertos y cerca de mil heridos este miércoles 24. En paralelo, Naciones Unidas pidió al gobierno nacional que levante las restricciones sobre internet.
El Salvador anunció 300 rescatistas y 50 toneladas de suministros
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, señaló que 300 miembros de equipos de rescate y paramédicos, junto con 50 toneladas de equipamiento, medicamentos y suministros de emergencia, estaban listos para viajar a Caracas.
El presidente argentino Javier Milei también dijo estar dispuesto a brindar ayuda humanitaria en coordinación con organizaciones internacionales, si fuera necesario.
El presidente chileno José Antonio Kast afirmó que su gobierno está dispuesto a coordinar el envío de ayuda humanitaria y a desplegar equipos de rescate en Venezuela. Lo mismo indicó el presidente de la República Dominicana, Luis Abinader.
Los mandatarios de Bolivia, Rodrigo Paz; de Panamá, José Raúl Mulino, y de Ecuador, Daniel Noboa, también ofrecieron su ayuda. Se sumaron los gobiernos de México, Brasil, Uruguay, Costa Rica, Panamá, Cuba y Guyana, entre otros.
Estados Unidos dijo que está en contacto con las autoridades venezolanas
«Estados Unidos se solidariza con el pueblo venezolano tras los devastadores terremotos»
Christopher Landau
El subsecretario de Estado Christopher Landau afirmó en X que Estados Unidos se solidariza con el pueblo venezolano tras los devastadores terremotos y que está en contacto con las autoridades para movilizar ayuda. También cerró su mensaje con la frase: «¡Fuerza, Venezuela! ¡Estamos con ustedes!».
La Unión Europea en su conjunto, así como los gobiernos de Alemania, España, Francia e Italia, y de la India y Turquía, también ofrecieron apoyo.
La ONU pidió restablecer el acceso a las redes sociales
En un comunicado fechado en Ginebra, la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos sobre Venezuela solicitó levantar las restricciones locales a las redes sociales, al considerar que resulta fundamental «para la protección de la vida» y la seguridad de la población.
