La cambiante demanda de vehículos por camiones y camionetas deportivas está obligando a General Motors a despedir a más de 2.000 empleados en dos plantas de ensamblado en Ohio y Michigan a partir de enero, informó la empresa el miércoles.
La automotriz estadounidense detalló que suspenderá los terceros turnos en las plantas de Lordstown, Ohio, y en Lansing, Michigan, debido al cambio en el mercado, el cual está creciendo y no muestra señales de abatimiento.
El 16 de enero, 840 empleados serán liquidados de la planta Lansing Grand River, que ensambla el Chevrolet Camaro y los autos de lujo Cadillac ATS y CTS. Y a partir del 23 de enero, unos 1.250 trabajadores serán despedidos de la planta Lordstown, que fabrica el vehículo compacto Chevrolet Cruze.
«Es oferta y demanda, y justo ahora no hay demanda para lo que tenemos», dijo Glenn Johnson, presidente del sindicato United Auto Workers en la planta Lordstown, al este de Cleveland.
