La policía brasileña desbarató este lunes una fábrica clandestina que falsificaba autos de lujo Ferrari y Lamborghini en el sur del país para venderlos a precios muy por debajo del mercado.
«Los autos, falsificaciones de las marcas Ferrari y Lamborghini, eran montados a pedido y su venta se divulgaba por las redes sociales», indicó la policía civil en Itajaí, estado de Santa Catarina.
Cada vehículo se vendía en entre 180.000 y 250.000 reales (47.000-60.000 dólares), cuando el precio de los originales fluctúa entre 1,5 y 3 millones de reales (396.000-793.000 dólares), detalló la policía en un comunicado.
Los dueños de la fábrica clandestina, padre e hijo, serán procesados por delitos contra «la propiedad industrial» y son sospechosos de ser los «principales falsificadores de las marcas en Brasil».
